La corrupción en Guatemala: El renacimiento

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Morales en su discurso ante la AGNU el 25 de Septiembre. Morales dejará la presidencia en 2020. Fuente: Reuters

La embajadora de Pionero Philanthropy en Nueva York, Estefanía Palomino, asistió a la Asamblea General de la ONU de este año con tarjetas de presentación en mano. Por desgracia, no se reunió con ningún representante de Guatemala ni con el Presidente del país, quien pronunció un discurso el 25 de Septiembre.

Gracias a su discurso, el Presidente Morales no ganó ningún amigo pro ONU. Afirmó que, a pesar que la Comisión Internacional contra la Impunidad en Guatemala (CICIG), respaldada por la ONU, reforzaba las instituciones democráticas de Guatemala, interfería en los asuntos internos del país y hacía uso excesivo de la fuerza. Tras 12 años de funcionamiento, el presidente no prorrogó el mandato de la CICIG por considerar que había «fomentado la corrupción, perseguido selectivamente casos penales basándose en prejuicios ideológicos y sembrado el «terror judicial»». No se han presentado pruebas que respalden su afirmación. Este blog analiza la corrupción en Guatemala y los esfuerzos que se están realizando para fortalecerla y debilitarla.

La CICIG y la corrupción en Guatemala – una historia reciente

La CICIG se creó en 2006. La ONU y Guatemala lo crearon para que fuera un órgano independiente que investigara y persiguiera delitos graves en Guatemala.

Tras el final de la guerra civil de 36 años en 1996, la comisión recibió un apoyo popular abrumador. Este hecho sigue siendo cierto hoy en día: el 72% de la población apoya a la CICIG.

Como en muchas naciones en situación de post conflicto, la aplicación de los Acuerdos de Paz es un proceso complicado e incómodo. Requiere cambios profundos y estructurales en los órganos políticos y judiciales, que suelen ser débiles. En Guatemala, los cambios fueron necesarios debido a la amplia infiltración de redes organizadas de la mafia en los poderes judicial, legislativo y ejecutivo. Esto significaba que tales intereses suponían graves amenazas para el bienestar de la población. En la actualidad, estas redes siguen ejerciendo una fuerte influencia en las instituciones estatales. También siguen amenazando a los defensores de los derechos humanos y a los investigadores judiciales oficiales.

La CICIG nació en 2007 a raíz de un amplio cabildeo de la sociedad civil guatemalteca. Les preocupaba el efecto de las redes delictivas en la democracia y la población de Guatemala. En 2006, el gobierno guatemalteco pidió a la ONU que creara una iniciativa para ayudar a investigar y desmantelar estas redes. La Comisión se basó en el concepto de que «Guatemala no estaba simplemente externalizando su sistema de justicia, sino que confiaba en la experiencia de la CICIG para trabajar mano a mano con los fiscales y la policía del país, ayudando a desarrollar sus capacidades en el proceso.»

Simpatizantes de la CICIG se manifiestan en Guatemala en Septiembre de 2018 (ONU Derechos Humanos/Twitter)

A pesar de que los defensores contrarios a la CICIG afirman que la Comisión pone en peligro la soberanía de Guatemala, esto puede ser cierto hasta cierto punto. El hecho de que un organismo no elegido y financiado desde el extranjero participe en la estructura legislativa y judicial de un país es una intromisión y un acto antidemocrático. Sin embargo, la CICIG no tenía poderes de acusación y sólo podía iniciar investigaciones previas a la aprobación de un juez. La posición de la CICIG era únicamente la de co-demandante con la Fiscalía General. La CICIG afirma que,«el objetivo de la comisión era reforzar, y no suplantar, la capacidad y legitimidad de las instituciones nacionales».

Éxitos de la CICIG:

La ex vicepresidenta Baldetti fue detenida en el caso de más alto perfil gracias a la CICIG. Fuente:EFE/Archivo
La CICIG inspiró a la MACCIH en Honduras Fuente: https://enaltavoz.com
El Secretario General designó al colombiano Iván Velásquez como Comisionado de la CICIG Fuente: CICIG.com


Se atribuye a la CICIG la reducción del índice de impunidad Fuente fotográfica: James Rodríguez

¿Qué ha cambiado?

A pesar del sloggan de Morales de 2015 «No corrupto, no ladrón» y la ampliación inmediata del mandato de la CICIG al asumir el cargo, su relación con la comisión se deterioró rápidamente. Muchos sospechan que esto se debe a que el mandato de la CICIG comenzó a golpear muy cerca a su puerta. ¿Qué ha pasado?

Primero, en 2015, la CICIG descubrió un escándalo aduanero conocido como La Línea. Destapó a muchos altos funcionarios que se lucraban cobrando tasas a los importadores a cambio de reducir fraudulentamente los impuestos sobre las mercancías introducidas en Guatemala.

En palabras de la profesora Jo-Marie Burt, experta en Guatemala de la Universidad George Mason; «Las investigaciones respaldadas por la Cicig revelaron cómo los oficiales militares de la contrainsurgencia y sus apoyos económicos transfirieron su poder y privilegios de los años de guerra a nuevos poderes paralelos clandestinos a través del crimen organizado y la corrupción».

Tras seguir el rastro del dinero, se descubre que empresarios de élite estaban implicados en la financiación ilícita de campañas. A cambio recibían favores y contratos públicos. No mucho después, en Agosto de 2017, la CICIG denunció que Morales y su partido no declararon casi un millón de dólares durante la campaña de 2015. La CICIG no tuvo éxito al apelar al Congreso en 3 ocasiones para que despojaran a Morales de su inmunidad a fin que pudiera ser investigado. Esto arrojó luz sobre lo arraigados que están los intereses ilícitos en ambos poderes del Estado. El Congreso no sólo mantuvo la inmunidad de Morales, sino que también aprobó un proyecto de ley para rebajar las penas por financiación ilegal de campañas. Afortunadamente, la indignación de la población presionó para que se revocara la legislación.

La CICIG se vuelve demasiado personal para Morales

Poco después, Morales expulsó del país al comisionado de la CICIG. El Tribunal Constitucional declaró la acción inconstitucional. Poco después, comenzó un juicio por fraude en el que estaban implicados el hijo y el hermano de Morales,además de las acusaciones de financiación ilícita de la campaña de 2015.

Los miembros de su familia fueron absueltos de fraude y acusados de malversación de fondos públicos. Morales prometió «desobedecer» las sentencias que considera ilegales, lo que, según el analista político Luis Solano, constituiría un «golpe técnico».

Durante todo este tiempo, el gobierno de EE.UU. permaneció callado con respecto a enfrentarse a Morales. Esto es «dado su apoyo a la política de la administración Trump sobre el traslado de la embajada estadounidense a Jerusalén… desafiando al régimen de Maduro en Venezuela» y más recientemente sobre su apoyo a la declaración de Guatemala como «País tercermundista seguro». Sin embargo, según el Centro de Estudios Estratégicos e Internacionales, «En privado, funcionarios estadounidenses cuestionaron duramente la acción por considerarla contraria a la política bipartidista estadounidense de apoyo a la lucha contra la corrupción y al Estado de Derecho en Guatemala».

¿Y ahora qué?

El 3 de Septiembre de 2019, la CICIG dejó formalmente Guatemala y dio a conocer un informe; «Guatemala: Un Estado capturado»que resumía sus principales conclusiones durante los 12 años de mandato. Entre las principales conclusiones y estudios de casos figuran la financiación ilícita de partidos políticos, la degradación de la élite política, los asesinatos de la prensa y la subordinación de los órganos legislativo y judicial, a la aprobación de leyes en beneficio de intereses privados.

En Guatemala se ha creado una Comisión del Congreso compuesta por partidarios de Morales que está investigando y determinando la existencia de actuaciones ilegales o arbitrarias de la CICIG y si éstas pusieron en peligro los derechos humanos de los habitantes de Guatemala. En el momento de redactar este informe, el Tribunal Constitucional ha presentado una orden ejecutiva que declara la ilegalidad de dicha comisión.

¿Se vislumbra un futuro mejor?

La salida de la CICIG supuso un gigantesco paso atrás en el desarrollo de Guatemala. También validó la fuerza de las mismas redes de élite de la guerra civil que llevan la voz cantante en detrimento de la población en general. Pero veamos los hechos que denuncian sistemáticamente organizaciones sin ánimo de lucro internacionales y nacionales, grupos de la sociedad civil, defensores del pueblo independientes y ciudadanos. La corrupción en Guatemala es aceptada apáticamente como la norma en Guatemala en todos los niveles del gobierno, las instituciones y la sociedad.

La CICIG es crucial para seguir avanzando en el fortalecimiento de las instituciones judiciales, el Estado de Derecho y las políticas anticorrupción. Sin la CICIG, Guatemala corre el riesgo de revertir los avances logrados en la reducción de homicidios, el fortalecimiento de las instituciones y la consolidación del mensaje de que en Guatemala ya no se tolera la corrupción. Incluso después de 12 años de presencia de la CICIG, el país aún no está preparado para desentrañar décadas de arraigadas prácticas corruptas. Guatemala sigue necesitando un organismo independiente que la apoye en su camino.

El presidente entrante para 2020, Alejandro Giammattei, se ha mostrado partidario de crear una Comisión Anticorrupción. Visitará Estados Unidos y buscará apoyo internacional y donantes para dicha comisión. No está claro cómo funcionará la comisión ni el alcance de su independencia en comparación con la CICIG. Sin embargo, no es partidario de reinstaurar directamente la CICIG en su antiguo formato.

Dos mujeres indígenas cruzan la Plaza de Constitución
Foto: ORLANDO SIERRA/AFP/Getty Image

A pesar de que el futuro es incierto, lo que es seguro es que Pionero Philanthropy seguirá apoyando y promoviendo a las organizaciones sin ánimo de lucro que luchan por una Guatemala más justa, equitativa y próspera.

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